Sala de directorio, TV 4K recién desembalada, rack de equipos a 20 metros. El instalador anterior tiró un HDMI "4K certificado" de origen dudoso, y el resultado es un clásico del rubro: pantalla negra dos segundos, imagen de vuelta, chispas blancas cuando alguien mueve el mouse. El vendedor culpa al TV, el cliente te culpa a ti, y el verdadero culpable es la física: una señal 4K60 pesa 14,26 Gbps y un HDMI pasivo de cobre empieza a rendirse pasados los 5 metros a esa tasa. La buena noticia: la cuenta que explica todo esto cabe en una servilleta.
La cuenta que salva instalaciones
Por un cable HDMI o DisplayPort el video viaja sin comprimir: cada píxel de cada cuadro, con todos sus bits, sesenta veces por segundo. Nada de códecs ni milagros — es fuerza bruta pura, y por eso los números son tan grandes.
Hay un detalle que descoloca la primera vez: la señal transmite más píxeles de los que ves. Entre línea y línea, y entre cuadro y cuadro, viajan píxeles "en blanco" (el blanking), herencia del tubo de rayos catódicos que necesitaba tiempo para devolver el haz al inicio. Un 1080p muestra 1920×1080, pero transmite 2200×1125; un 4K muestra 3840×2160 y transmite 4400×2250. Ese blanking hoy carga audio y metadatos, así que no es grasa: es parte de la señal. Con eso, la fórmula completa:
- Ancho de banda = píxeles totales por cuadro × cuadros por segundo × bits por píxel. A 8 bits por color y sin submuestreo (4:4:4), cada píxel pesa 24 bits.
- 1080p60: 2200 × 1125 = 2.475.000 píxeles totales. × 60 cuadros = 148,5 millones de píxeles por segundo (el famoso pixel clock de 148,5 MHz). × 24 bits = 3,564 Gbps. Cualquier cable decente lo pasa — por eso "en la casa funcionaba".
- 4K60, 8 bits: 4400 × 2250 = 9.900.000 píxeles. × 60 = 594 MHz de pixel clock. × 24 bits = 14,256 Gbps. HDMI 2.0 transporta 14,4 Gbps de datos efectivos: cabe con un 1 % de holgura. Justo, justo.
- 4K60, 10 bits, HDR: mismo pixel clock, pero 30 bits por píxel: 594 MHz × 30 = 17,82 Gbps. Ya no cabe en HDMI 2.0. Necesitas HDMI 2.1, DisplayPort — o bajarle bits al color, que es el próximo capítulo.
- Moraleja: cuadruplicar píxeles (1080p → 4K) cuadruplica Gbps, y el HDR encima suma un 25 %. Antes de cotizar cables y extensores, pasa el formato por la calculadora de ancho de banda HDMI/DP y sabrás exactamente contra qué techo estás peleando.
Submuestreo de croma: el descuento que el ojo no ve
Tu retina es desequilibrada a propósito: distingue cambios de brillo con precisión quirúrgica y cambios de tinte con mucha menos precisión. El video profesional explota esa asimetría hace décadas: se transmite la luminancia (Y) completa y el color (croma) diluido. La notación 4:x:x describe cuántas muestras de color sobreviven en cada bloque de 2×2 píxeles:
El truco es tan bueno que casi todo el cine y la TV que has visto en tu vida es 4:2:0: Blu-ray, streaming, TDT. En imagen en movimiento nadie lo nota. ¿Dónde se cae? En los bordes de color duros y quietos: texto rojo fino sobre fondo blanco, líneas de un plano CAD, la letra de 12 px de una hoja de cálculo. Ahí el color diluido convierte bordes nítidos en franjas sucias.
HDMI, DisplayPort y la letra chica
Los folletos anuncian el número bruto (18, 48, 80 Gbps), pero parte de esos bits son embalaje: codificación de línea para que la señal viaje estable. HDMI hasta 2.0 usa 8b/10b — de cada 10 bits, 2 son cartón — así que de los 18 Gbps brutos quedan 14,4 de datos. HDMI 2.1 cambió a 16b/18b (48 → 42,67) y DisplayPort 2.1 a 128b/132b, donde casi todo es carga útil. Comparar folletos sin descontar el embalaje es como comparar sueldos sin preguntar si son netos o brutos.
| Versión | Bruto | Datos efectivos | Qué pasa (sin compresión) |
|---|---|---|---|
| HDMI 1.4 | 10,2 Gbps | 8,16 Gbps | 1080p60, 4K30 |
| HDMI 2.0 | 18 Gbps | 14,4 Gbps | 4K60 8b 4:4:4 (justo) |
| HDMI 2.1 | 48 Gbps | 42,67 Gbps | 4K120 10b, 8K60 con DSC |
| DP 1.4 | 32,4 Gbps | 25,92 Gbps | 4K60 10b holgado, 8K60 con DSC |
| DP 2.1 (UHBR20) | 80 Gbps | ≈ 77,6 Gbps | 8K60 10b (71,3 Gbps) sin comprimir |
Y sobre los cables: a 1080p (3,5 Gbps) pasa casi cualquier cosa, por eso el cable genérico "funciona" en la prueba rápida. A 4K60 le estás pidiendo 6 Gbps por línea y ahí aparecen las chispas, los cortes y el HDCP caído. Compra cables con certificación real — Premium High Speed (18 Gbps) o Ultra High Speed (48 Gbps), con etiqueta holográfica y QR verificable — y sobre 7 u 8 metros en 4K olvídate del cobre pasivo: cable activo u óptico (AOC), que llega a 30, 50 o 100 m. La palabra "4K" impresa en el empaque no es una especificación: es decoración.
Más de 10 metros: HDBaseT y AV sobre IP
Cuando la distancia supera lo que el HDMI tolera con dignidad, cambias de vehículo. HDBaseT empaqueta video, audio, control (RS-232 e IR), Ethernet y hasta alimentación (PoH) en un solo par trenzado Cat6: Clase A llega a 100 m, Clase B a 70 m. Las generaciones clásicas mueven el equivalente a HDMI 1.4 (10,2 Gbps brutos), así que 4K60 viaja en 4:2:0 (7,13 Gbps: cabe); HDBaseT 3.0 sube a 18 Gbps por Cat6A y ya pasa 4K60 4:4:4 sin trucos. La ventaja operativa: el cable es UTP común, lo tira el mismo técnico que cablea la red, y se certifica con las mismas herramientas. Las variantes y sus alcances están en la calculadora HDBaseT.
AV sobre IP es la otra filosofía: en vez de matriz dedicada, un encoder por fuente y un decoder por pantalla, todos colgados de un switch. Sobre red de 1 Gbps viaja comprimido (H.264/H.265, latencia de algunos cuadros — bien para señalética, regular para presentar); sobre 10 Gbps (SDVoE, JPEG-XS) la compresión es tan leve y la latencia tan baja que compite con la matriz. Escala como red que es: ¿otra pantalla? otro puerto en el switch, no un chasis nuevo.
Regla de bolsillo: punto a punto hasta 100 m → HDBaseT; matriz grande, muchos pisos o crecimiento imprevisible → AV sobre IP. Y si eliges IP, dimensiona el switch con multicast e IGMP snooping en serio: veinte streams de 900 Mbps no se enrutan solos.
Proyección y muros: la pantalla también se calcula
Falta la otra mitad del proyecto: qué tan grande se ve y desde dónde. Para proyectores la clave es el throw ratio: distancia dividida por ancho de imagen. Un proyector con TR 1,5 que quiere llenar una pantalla de 2,4 m de ancho necesita 1,5 × 2,4 = 3,6 m de distancia — ni un centímetro de fe. Al revés también: un tiro corto TR 0,8 colgado a 4,2 m pintaría 5,25 m de ancho, más que la pared. Por eso el proyector se elige según la sala y no según la oferta de la semana; la calculadora de proyección hace el despeje en ambos sentidos, con lúmenes incluidos.
¿Y un muro de video? Es aritmética de baldosas, con un detalle traicionero: el bisel. Tomemos el clásico 3×2 con paneles de 55" para video wall: área activa de 1210,6 × 681 mm por panel y 3,5 mm de bisel combinado entre paneles vecinos. Ancho total: 3 × 1210,6 + 2 × 3,5 = 3638,8 mm ≈ 3,64 m. Alto: 2 × 681 + 3,5 = 1365,5 mm ≈ 1,37 m. Resolución combinada: 5760 × 2160 = 12,4 megapíxeles — un 50 % más píxeles que 4K, y el controlador del muro tiene que alimentarlos todos. El pixel pitch queda en 0,63 mm: nítido incluso a un metro.
Antes de prometerle un muro al cliente, pasa la matriz de paneles por la calculadora de muro de video: dimensiones, resolución, pitch y distancia mínima de visión salen solos, y descubres a tiempo que ese "3×3 de 65 pulgadas" no cabe en la pared de 4 metros con la moldura del techo.
El checklist antes de cotizar
Todo proyecto de video se reduce a cuatro preguntas: cuántos Gbps pesa la señal (calcúlalos), qué eslabón de la cadena es el más débil, cuántos metros hay que recorrer y qué tamaño de imagen exige la sala. Respóndelas con números antes de comprar un solo cable, y esa TV a 20 metros se enciende a la primera — sin chispas, sin pantalla negra y sin segunda visita a terreno.